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Sergio MoriloUn archivo personal
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A veces, llegar hasta aquí ya es una victoria

En dos líneas

La resiliencia no se mide en los días fáciles. Se mide en semanas que desafían la paciencia, la energía, la confianza y hasta el ánimo.

Botella de vino mexicano Norte 32 junto a una copa
Una botella mexicana y una pausa necesaria al final de una semana difícil.
Resiliencia y pausa La resiliencia no se mide en los días fáciles. Se reconoce en las semanas que desafían la paciencia, la energía, la confianza y hasta el ánimo.

Este texto nació en una de esas semanas.

Hoy dejo las preocupaciones a un lado, abro una botella de vino mexicano de Norte 32 y brindo por algo sencillo: haber llegado hasta aquí.

No porque todo esté resuelto ni porque el camino haya sido fácil. Brindo por haber continuado, por reconocer el cansancio y por darme permiso para detenerme antes de empezar otra vez.

A veces, llegar hasta aquí ya es una victoria.
Una copa y perspectiva No todas las victorias necesitan ruido. Algunas se celebran en silencio, con gratitud por la fuerza que quizá no sabíamos que teníamos.

Mañana habrá nuevos pendientes. Hoy, la pausa también merece su lugar.