Hola,
Hace poco compartí una metáfora que provocó más conversación de la que esperaba. El pato nada, vuela y corre. No nada como un pez, no vuela como un águila y no corre como un caballo. Hace varias cosas, pero no parece extraordinario en ninguna.
En un mundo corporativo que premia la hiper especialización, esa descripción puede sonar como una debilidad. Sin embargo, quizá el problema no esté en el pato, sino en la forma en que decidimos medirlo.
“Tal vez el problema sea evaluarlo con los criterios diseñados para el pez, el águila o el caballo.”
01 / INTEGRAR TAMBIÉN ES UNA ESPECIALIDAD
Hay posiciones cuyo valor no consiste en profundizar una sola disciplina, sino en conectar varias. Entienden cómo una decisión financiera afecta a las personas, cómo una política global necesita adaptarse a la realidad local y cómo una operación puede funcionar como un sistema, no como una suma de áreas aisladas.
En esos roles, hacer varias cosas no significa necesariamente falta de profundidad. Puede significar una especialidad diferente: la capacidad de integrar.
02 / LA COMPLEJIDAD NO SIEMPRE SE VE EN EL VOLUMEN
Esto ocurre con frecuencia en unidades pequeñas, filiales o posiciones regionales. Quizá no exista el volumen de una gran operación, pero sí una enorme diversidad de temas, regulaciones, interlocutores y decisiones interdependientes.
Cuando medimos únicamente cantidad, el perfil transversal pierde. La complejidad también vive en la variedad, en la necesidad de cambiar de contexto y en la responsabilidad de hacer que múltiples partes funcionen juntas.
03 / ESPECIALISTAS E INTEGRADORES SE NECESITAN
La especialización es esencial. Las organizaciones necesitan personas capaces de llevar una disciplina a su máxima profundidad. Pero también necesitan quienes anticipen impactos cruzados, traduzcan entre funciones y conecten estrategia con ejecución.
No se trata de decidir si el pez es mejor que el pato. Se trata de reconocer que fueron diseñados para crear valor de maneras diferentes y que ambos son necesarios.
UNA IDEA PARA LLEVAR CONTIGO
“Todos somos patos en algún momento de nuestra vida corporativa.”
Antes de concluir que alguien no sobresale, vale la pena preguntar si estamos observando la contribución que ese rol realmente fue diseñado para ofrecer.
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¿Tu organización reconoce el valor de quienes conectan especialidades o todavía los evalúa como si debieran superar a cada especialista?
Puedes responder directamente a este correo. Me encantará conocer tu experiencia.
Hasta la próxima,
Sergio Morilo
