En aquel momento presenté “Negocios con Sergio Morilo”, un asistente personalizado en ChatGPT. Hoy revisito esa experiencia porque la tecnología avanzó, mi archivo de ideas creció y también cambió mi forma de entender la colaboración entre inteligencia humana y artificial.
El asistente nació con artículos y textos que había publicado sobre gestión, liderazgo, finanzas, Centros de Servicios Compartidos y tecnología aplicada a los negocios. La intención nunca fue crear una versión digital capaz de tener la última palabra. Era abrir otra puerta de entrada a ideas que, hasta entonces, estaban dispersas.
Con el tiempo comprendí que el valor de una herramienta así no está solamente en responder. Está en ayudar a formular mejores preguntas, conectar conceptos, ordenar alternativas y encontrar un punto de partida para una conversación que después necesita contexto, experiencia y criterio humano.
Una IA puede organizar lo que sabemos. El criterio para decidir qué hacer con ello sigue siendo humano.
Qué puede aportar una conversación con IA
Los temas que dieron origen al asistente
- estrategias de gestión y liderazgo;
- diseño e implementación de Centros de Servicios Compartidos;
- finanzas corporativas, control interno y gobernanza;
- transformación digital, datos y tecnología aplicada a negocios;
- experiencias multicountry, cultura y desarrollo de equipos.
Lo que una herramienta así no debería prometer
Un asistente construido con contenidos propios sigue siendo una herramienta. No conoce todos los contextos, no sustituye asesoría profesional y tampoco elimina la necesidad de revisar fuentes, datos y supuestos. Puede ofrecer una primera estructura, pero una decisión relevante exige comprender a las personas, el negocio y las consecuencias.
Por eso me gusta resumir esta relación como IH+IA: primero la inteligencia humana, que define propósito, valores y criterio; después la inteligencia artificial, que amplía nuestra capacidad de explorar, organizar y construir.
El asistente conserva el contexto de aquel experimento. Puede ser interesante visitarlo también como registro de un momento en el que empezábamos a descubrir nuevas formas de conversar con nuestro propio conocimiento.
Conversar con “Negocios con Sergio Morilo” ↗