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Sergio MoriloUn archivo personal
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Vivino: el pequeño ritual antes de la primera copa

En dos líneas

Vivino comenzó sorprendiéndome por su capacidad de reconocer una etiqueta. Con los años, se convirtió también en una forma de aprender, reconocer mis preferencias y conservar la memoria de muchas botellas.

Un cuaderno abierto con sellos de copas y viñedos sobre un mapa ilustrado, junto a una copa de vino tinto.
Un pasaporte personal hecho de etiquetas, lugares y recuerdos. Ilustración creada con IA.

Recuerdo cuando empecé a usar Vivino, hace ya muchos años. Fotografiar una etiqueta y ver cómo la aplicación encontraba exactamente el vino parecía algo extraordinario. Aparecían la bodega, la cosecha, la región, algunas características y las opiniones de otras personas.

Era divertido esperar para ver si realmente lo encontraría. Todavía lo es.

Con el tiempo, el uso dejó de ser solamente curiosidad. Empecé a comprender mejor variedades, regiones y estilos, y a comparar las descripciones con lo que yo encontraba en la copa. A veces coincidíamos. A veces no. Esa diferencia también formaba parte del aprendizaje.

Una fotografía antes de abrir

Hoy, Vivino participa de distintos momentos del ritual. Puede aparecer antes de comprar una botella, cuando quiero entender mejor una etiqueta. Vuelve al abrirla, mientras leo sus características. Y regresa al final, cuando registro mi evaluación y escribo algunas palabras sobre la experiencia.

No utilizo la aplicación para que decida por mí. Una puntuación alta no garantiza que un vino me gustará, así como una valoración más modesta no impide que una botella se vuelva especial. En mi historial hay muchos casos en los que mi nota no coincide con la evaluación general. No significa que alguien esté equivocado. Solo recuerda que el gusto sigue siendo personal.

Pero después de cientos de evaluaciones, los datos empiezan a mostrar patrones bastante claros.

Un pasaporte personal

Mi pequeño mapa del vino

Países, preferencias y algunas etiquetas que siempre encuentran el camino de vuelta.

930 registros664 tintos135 blancos895 con nota personal
Cuaderno de vinos · 01196 registros

México

Un lugar en mi mesa

163tintos
17blancos

13 rosados · 2 espumosos · 1 de postre

El país más presente en mi historial. Los tintos llevan la delantera, aunque los blancos y rosados también encuentran su lugar.

Mi nota media 3,8191 registros con nota
Cuaderno de vinos · 02157 registros

Argentina

Las etiquetas que vuelven

138tintos
8blancos

5 rosados · 5 espumosos · 1 de postre

El Malbec tiene un lugar importante en mis preferencias. Y Angélica Zapata aparece una y otra vez, en distintas variedades y cosechas.

Mi nota media 3,9150 registros con nota

Viajera frecuente · Argentina

Angélica Zapata

Algunas etiquetas merecen un lugar propio.

Malbec, Merlot, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. Distintas cosechas y una presencia recurrente en mi historial.

25tintos · 0 blancosIncluidos en los 157 registros de Argentina.
Cuaderno de vinos · 03138 registros

España

El gusto por los tintos

106tintos
12blancos

9 espumosos · 10 rosados · 1 de postre

Ribera del Duero, Rioja, Tempranillo. Una parte importante de esta geografía personal se escribe en tinto.

Mi nota media 3,7133 registros con nota
Cuaderno de vinos · 04131 registros

Estados Unidos

La memoria de los viajes

87tintos
34blancos

5 rosados · 5 espumosos

El Zinfandel californiano me devuelve a mis viajes. Los blancos también tienen una presencia importante en estos registros.

Mi nota media 3,9127 registros con nota
Cuaderno de vinos · 0573 registros

Chile

Más caminos en la copa

59tintos
8blancos

2 espumosos · 1 rosado · 3 de postre

El Carménère forma parte de este recorrido. Los tintos predominan y los blancos abren otra ventana a los vinos chilenos.

Mi nota media 3,569 registros con nota
Cuaderno de vinos · 0669 registros

Francia

Más de un color

33tintos
3blancos

13 espumosos · 16 rosados · 4 de postre

Además de los tintos, aparecen 16 rosados y 13 espumosos. Una presencia que va bastante más allá de Burdeos.

Mi nota media 3,863 registros con nota
Cuaderno de vinos · 0757 registros

Portugal

Aquí, el blanco lleva la voz

15tintos
36blancos

4 rosados · 2 fortificados

Es el país con más blancos en mi historial. El Vinho Verde ocupa un lugar especial: frescura y acidez que vuelven en mis reseñas.

Mi nota media 3,856 registros con nota
Cuaderno de vinos · 0847 registros

Italia

Volver a los clásicos

26tintos
7blancos

7 rosados · 7 espumosos

Chianti y Brunello forman parte de mis referencias. Los tintos predominan, junto a blancos, rosados y espumosos.

Mi nota media 3,747 registros con nota
Cuaderno de vinos · 0926 registros

Brasil

También en mi mapa

18tintos
2blancos

6 espumosos

Predominan los tintos y aparecen seis espumosos. Mis reseñas de blancos también guardan buenas experiencias.

Mi nota media 3,426 registros con nota
Otras paradas del mapa · 36 registros

También forman parte del historial, aunque su presencia es menor.

Australia

5 registros · 2 tintos · 2 blancos · 1 de otros tipos o sin clasificar

Alemania

5 registros · 0 tintos · 4 blancos · 1 de otros tipos o sin clasificar

Grecia

4 registros · 3 tintos · 1 blanco

Canadá

4 registros · 0 tintos · 0 blancos · 4 de otros tipos o sin clasificar

Sin país identificado

3 registros · 2 tintos · 0 blancos · 1 de otros tipos o sin clasificar

Sudáfrica

2 registros · 2 tintos · 0 blancos

Uruguay

2 registros · 2 tintos · 0 blancos

Líbano

2 registros · 2 tintos · 0 blancos

Perú

2 registros · 2 tintos · 0 blancos

Bulgaria

2 registros · 2 tintos · 0 blancos

Hungría

2 registros · 1 tinto · 0 blancos · 1 de otros tipos o sin clasificar

Eslovaquia

1 registros · 0 tintos · 0 blancos · 1 de otros tipos o sin clasificar

Nueva Zelanda

1 registros · 0 tintos · 1 blanco

Georgia

1 registros · 1 tinto · 0 blancos

Lectura del historial exportado: cada fila cuenta como un registro, no como una botella consumida ni una etiqueta distinta. Una misma etiqueta puede aparecer varias veces. Las notas medias son personales y excluyen registros sin puntuación. Los tipos de vino se conservan como aparecen en el archivo. Además de tintos y blancos hay 130 registros de otros tipos y uno sin clasificar; tres no indican país. Angélica es un destacado dentro de Argentina, no una suma adicional.

Vivino los clasifica con bastante precisión. Yo prefiero mirarlos como una geografía un poco más personal. Los tintos españoles y el Malbec argentino tienen un lugar importante en mis evaluaciones. Portugal aparece de blanco, con una presencia muy clara del Vinho Verde, aunque en el historial también hay otros estilos portugueses.

El Zinfandel californiano merece también su lugar en este mapa. Tiene algo de recuerdo de mis viajes a Estados Unidos, y volver a encontrar esas etiquetas en el historial me devuelve a esa parte de mi recorrido.

Después aparecen otros caminos: Carménère chileno, Pinot Noir californiano, rosados franceses, Cabernet Sauvignon argentino y Nebbiolo mexicano. México, de hecho, es el país con más registros en la lista completa. Este pequeño mapa reúne algunas preferencias que quise destacar; no pretende ordenarlo todo.

Y hay una conclusión que no necesita ningún algoritmo: tengo muchos Angélica Zapata.

En mis evaluaciones aparecen distintas cosechas de Malbec, Merlot, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. Algunas fueron registradas hace pocos meses; otras, hace varios años. Verlas reunidas confirma que no se trata solamente de una etiqueta que me gusta. Es una presencia recurrente en viajes, cenas y momentos que quise conservar.

La aplicación guarda la etiqueta, yo recuerdo la historia

Al descargar mi historial, encontré 930 registros acumulados a lo largo de los años. Obviamente, no recuerdo todas esas botellas. Pero muchas llevan consigo una mesa, un viaje, una conversación o alguna persona.

Cuando recorro el historial, no veo solamente una lista de vinos. Encuentro botellas que regresaron conmigo desde Argentina, descubrimientos hechos en México, cenas en España y elecciones que probablemente no repetiría. Algunas evaluaciones incluso se transformaron después en artículos, como ocurrió con el D.V. Catena Malbec-Malbec y con las botellas de Angélica Zapata que siempre encuentran espacio en mi maleta.

La aplicación conserva el nombre, la cosecha, la fecha y mi puntuación. La memoria completa lo que falta: dónde estaba, con quién compartí la botella y por qué aquella experiencia mereció ser recordada.

Ya escribí que el vino no acepta demasiada prisa. Elegir una botella, abrirla, servir la primera copa y esperar son partes de la experiencia. Para mí, fotografiar la etiqueta, verla aparecer en la pantalla y después registrar mi impresión también pasaron a formar parte de esa secuencia.

No es la aplicación la que vuelve especial una botella. Vivino no sustituye la copa, la conversación ni la memoria. Solo ayuda a conservarlas.

En mi caso, ya forma parte del ritual.

Si quieres comenzar tu propio registro, puedes descargar Vivino desde su página oficial . Y si también la usas, podemos conectarnos por allí y compartir descubrimientos.